Todo el mundo sabe que un centro comercial sin su hilo musical, no sería nada. Incluso podrían estar cerradas las tiendas pero mientras sonara esa música de ascensor, la gente seguiría andando con su carrito al ritmo de las canciones que salieran por los altavoces.
El cubo azul no es distinto. Hace unos meses cambiaron de empresa a la hora de animar las compras de los clientes. Supongo que porque le resultaría más barata: me imagino a quien hablara con ellos diciéndoles "quiero que pongáis 100 canciones únicamente, no 101 ni 99, sólo 100"...
Hemos salido ganando porque ya no suena tan insistentemente ni Alejandro Sanz, ni Maná, ni Luis Miguel, que a veces hasta sonaban en bucle los tres y era para cortarse las venas con el cúter en un rincón... Lo que se ha perdido era el nivel reivindicativo del DJ que, de vez en cuando, te soltaba perlas tan radiables en un lugar así como"Lovely Head"de Goldfrapp o "Ramalama" de Roisin Murphy... Ahí lo dejo.
La cosa es que, hay un poco de revival ochentero y noventero en la república independiente de Ikea de 10 a 22 horas. Y entre esas joyitas, se cuelan canciones que acompañaron mi prepubertad y adolescencia. Temas de Belinda Carlisle o de las Wilson Philllips.
Y ahí es donde está el quid de la cuestión.
Tengo los discos de aquí las hijas de los Beach Boys y The Mamas & The Papas, porque me encantó una canción que sacaron en espanglish, "Otro amor", adaptación de "You're in love".
Ok, perfecto. El remedo de Steve Urkle que era tenía unos gustos un poco adocenados. Lo sé, lo asumo y ya puse por mi parte para sacar mi vena trash unos añitos después. Pero es que NUNCA me había quedado con la letra en sí del pedazo temazo...
Va más o menos así de una tipa que se encuentra con un ex, y sufre un trastorno bipolar de la personalidad, porque si no, no se explica nada:
Dame la mano y ven
Eres tu mi amigo lo sé
Si algún tiempo pasó
Mi amistad no cambió
Y hay te vuelvo encontrar
Oh el es tan feliz
con una nueva amor
Sé que no solo
quien te enamoró...lo sé
Aquí las Wilson Phillips se encuentran con su ex por la calle, no sé, de compras por Rodeo Drive, que les pega a ellas ir con bolsas y un frapuccino para llevar en la otra mano. Se paran, se dan un par de besos, plas, plas, y se ponen al día. "Qué es de tu vida / Yo esssstupenda, ¿no me ves? / No, no tengo novio, pero estoy muy bien así / Blablabla.."
Y la cosa empieza a torcerse un pelín, pero sólo un pelín. Será que se les está pasando la medicación y van a sacar la zorrupia que llevan dentro...
Llegamos al coro.
Otro amor
Hay en ti
Que borró
Las caricias que te di
Otra amor
Hay en ti
Sin dolor yo te perdí
Oh porque sé que tu por fin
Aún sin mi
Eres tan feliz
Queda ya una amistad
Es decir, "que quede claro que fui YO la que cortó contigo, ¿vale?; que eres feliz porque YO te dejé y te di la oportunidad de conocer a la mujer de tu vida... que no soy yo." Esa sería la subtrama, pero no me digáis que no es civilizado ni ná dedicarle una canción a un ex con el que te cruzas lanzando gorgoritos que van sobre "qué modernos somos que ya no estamos juntos pero nos llevamos de puta madre porque somos amigos, y me alegro mogolloni de que hayas rehecho tu vida después de dejarte como una piltrafa humana."
Lo que pasa es que el subconsciente las traiciona y empiezan a reconocer que "la otra" ha conseguido que se borren "las caricias que te di"... ¿Eran arañazos y la nueva novia tiene un bote de Betadine de cinco litros? O saliva cicatrizante...
Seguimos con la segunda parte de la canción.
Es triste tener que pensar
que a mi lado ya no estarás jamás
Las noches son tan frias sin ti amor
Oh quise morir
Pero ahora si que eres dichoso
Ahh y soy libre al fin
Puedes sonreir
Volver a vivir
Sin pensar en mi
¡¡¡Traición, traición, sale todo a la luz!!! ¿Pero no habíamos quedado que os alegrábais por él, so perras? Y ahora sueltan que "las sabanas tienen el olor de tu cuelpo, te echo de menos, estoy hartita de mas******me con el conejito, no me llega el sueldo para pilas alcalinas..." Acto seguido se recomponen el maquillaje para tratar de convencernos de lo contrario: que no, que me alegro por ti, que me he liberado y me llena de orgullo y satisfacción verte así de bien.
Y todo eso sin cambiar un ápice de la entonación, por lo que si no te quedas con la letra, da lo mismo que digan "te ailoviu máh que el cálih" o "me via cagah en toloquesemeneah".
Volvemos al coro y luego al puente de la canción:
Otro amor
Hay en ti
Que borró
Las caricias que te di
Otra amor
Hay en ti
Sin dolor yo te perdí
Oh porque sé que tu por fin
Aún sin mi
Eres tan feliz
Queda ya una amistad
Yo te busqué cada noche en amor
Y por ti lloré cuando te perdé
Otra vez
Otra vez
Otra vez...lloré
Ohh mi amor
Ajá, sí, ok, claro, claro... Nos sueltan que "tan amigos como cochinos" para, de repente, que vuelven a estar jodidas y al sol, que tienen que llenar tu ausencia yendo de shopping y engullendo grasas saturadas to take away... Es un poco como Marta Sánchez en el corto de "Jodienda Warrick": Te odio, te venero, te odio, te venero... Y así no hay quien se aclare.
Al final llegamos a la última estrofa:
Oh yo sé que hoy te vas
Te dejo ir
Soy muy feliz
Al pensar que hay otra amor
Bipolares perdidas. "Te vas porque yo dejo que te vayas, ¿eh?, que no se te olvide..." No, nenas, el tío ha salido corriendo y va a bloquear vuestro número del teléfono móvil, que le dáis miedo. BO-NI-TAS.
Comparas esta canción con cualquier copla española, donde es todo o blanco o negrísimo del tipo "te quiero más que a mi vida", "la maté porque era mía", que uno no sabe si dar gracias por no ser tan políticamente correcto o por irnos siempre a los extremos del espectro en cuanto a canciones amorosas se trata.
Medias tintas, no, gracias.
[Canción recomendada: Wilson Phillips "Otro amor"]
Hay una expresión americana que se usa cuando en una serie el argumento pega un giro mortal que te deja en la cara una expresión tipo “¡¿Peroquecoño?!” Es “jumping the shark”, el “salto del tiburón”.
Según la wikipedia define el “instante en el que ocurre un evento extraordinario (e inesperado) en la línea argumental de un guión de una serie de televisión. Es habitual que los personajes de un guión que lleva un tiempo en "emisión" hayan caído en una línea argumental poco definida, con el consiguiente descenso en los índices de audiencia. Es por esta razón por la que se introducen en los guiones estos jumping the shark o puntos de inflexión que introducen interés por el guión, o por algún personaje. Cuando una serie de televisión ha llegado a su momento álgido de interés por parte del público, al entrar en descenso de audiencia, los jumping the shark se hacen más necesarios.”
Todo a raíz de un capítulo de “Happy days”, donde uno de los protas saltó por encima del escualo en mención y, de ser cancelada, duró siete temporadas con giros de este tipo.
La vida no se mide por audiencias, y la verdad que, cuanto más tranquila sea, mejor. Menos interesante como argumento de novela, película o serie, pero se duerme de una forma más relajada.Pero a veces cuando ya piensas que no te puede sorprender, te vienen golpes y giros narrativos que te dejan más para allá que para acá.
Sabes que nos tienes aquí, de todas las maneras posibles.
Aguanta como el faro en medio de una tormenta, aunque pasen por encima de ti olas y todos los hijos adoptivos del gran Cousteau.
Un beso, guapa.
Pd: Y si hay que gritar y romper cosas, recuérdamelo que tengo unos vasos tirados de precio en mi tienda, cari… Eso sí, los bautizamos antes con Pratti y ginebra.
No no he muerto. Aunque lo pueda parecer debido a la periodicidad de las actualizaciones. La vagancia, la ciática y el leit motiv de mi vida últimamente: rasking the balls.
Este finde ha sido intenso. Teníamos el S.O.S.4.8, edición 2011 (la cuarta, por mucho que Alaska diga en su blog que ella inauguró el primero, cuando vinieron a actuar en el segundo) y el Hostal Shepperdsen-Skyzos pasó de tener dos inquilinos a siete. ¿Que cómo se lleva? Muy bien, gracias a las camas de más, las Restform que se mueven más que las maletas viajeras y a la amenaza de que sólo teníamos tres minutos de agua caliente por persona. Qué gran general perdió el ejército español conmigo...
El viernes se personaron en casa elSr. HMy parte de la troupe cartagenera amigos de Mi Santo (Exit y su sosias N. -si me llegan a decir que yo me iba a llevar así de bien con un jeviata, no me lo creo, pero claro, somos los dos igual de burros-, A. y M.) Después de dejarnos presentes tales como dos gaticos nuevos con los que hacer nuestra propia versión de los anuncios de la Mixta(clic y clic) y una botella de ginebra supermonadivinadelamuerte ("¿eso que lleva ahí no es un cockring?", frase imborrable que no pronuncié yo, que conste), nos encaminamos al recinto.
Lo que demuestra que un festival está bien montado son varias cosas: que no haya que hacer excesivas colas para entrar, que la media de espera para ir al baño sea de 2 minutos y que los conciertos sean puntuales que ríete tú de los de los suizos y demás familia.
Y lo que convierte ya al S.O.S. en un festival en el circuito es el precio de las copas (un mini 7,50€) y de la comida (un pastel de carne 3€, un kebab 5€), por lo que no me extraña que hubieran tantos botelleos y picnics-no-tan-improvisados a las puertas de la Fica.
La primera noche disfrutamos de los conciertos de The Kooks, Vetusta Morla (casi tan buenos como Los Piratas) y MGMT. En una de las escapadas al baño, HM y yo aprovechamos para ver la zona de exposiciones y poser de una manera tan casual como ésta (qué me gustan los brillis y hacerme la muertita sánchez):
La segunda fuimos pivotando de la Zona DJ a ver a Varry Brava (¡¡¡cómo me pueden gustar y lo que odiaba a Nacha Pop!!!) en el escenario "Piss de Cierzo/Zumo de Bambi" y de allí al escenario "Agua de Espinardo"a ver a White Lies, Editors, Suede(donde me dejé voz y salud como una quinceañera cualquiera, delante de Brett "Qué sabe nadieeee" Anderson), vuelta a la Zona DJ esperando a Tiga, para descubrir que le dio el lado minimal y se dejó la parte maricadivertida en su puta casa. Así que a dormir, que ya estaba bien para tener la edad de Cristo...
Realmente, la música es la excusa.
Lo que tienes al comprar la entrada son 48 horas de fiesta ininterrumpida, donde ir haciendo la mamarracha con todo el mundo que te encuentras. Porque te encuentras con todo el mundo, y no hay que ser una socialité para que eso pase. Claro está que este festival no sería lo mismo sin los problemas de cobertura a la hora de llamar por teléfono y mandar mensajes. Eso sí, el año pasado fue peor, que me llegaron aviso de "Estoy encima de una silla pegando saltos a ver si me ves" como que tres días más tarde.
Pero, ¿qué sería del S.O.S. sin los problemas de cobertura y sin las gafas del Primark?
El último día de esta Semana Santa. El día en el que Jesucristo resucitó. Y para sentirnos igual que él, debemos quitarnos un peso de encima.
La actividad de este día tiene dos variantes: si has salido de vacaciones fuera de tu ciudad o si no lo has hecho:
a) Se acabó la playa, a recoger todos los bártulos, mujer, hijos y suegra incluidos y vuelta pa'casa. Horas, horas y HORAS en el coche. Cuando salgas de él, será como si hubieras resucitado. Después de estar hacinado en un espacio escuchando las quejas de tu mujer, los desvaríos de la madre de aquella, los grandes éxitos de Justin Bieber, el nuevo cantante favorito de tu hija preadolescente, y el "papacuandollegamospapafaltamuchopapacuandollegamospapafaltamuchooooo" del pequeño... Si salir de esa situación no es lo más parecido a revivir, que venga Susan(tidad) y que diga lo contrario.
b) Si has tenido la suerte o la desgracia de pasar estos días en tu ciudad de residencia, no te preocupes, que puedes disfrutar de la misma experiencia religiosa. Métete en tu coche y únete a la caravana de elegidos y acompáñalos durante 400 kilómetros de media. Tú también puedes experimentar la resurrección del españolito medio tras la vuelta de vacaciones.
[Canción recomendada: Perlita de Huelva "Precaución, amigo conductor"]
De Gloria Gaynor. Monta tu procesión en el barrio. Nunca será lo suficientemente ponderada la figura de Santa Gloria Gaynor(que Dios la tenga en su gloria pronto). Pero para este evento, se necesitará una preparación previa de meses. No sólo por los permisos a la hora de cortar el tráfico, sino también para poder pillar las toneladas de purpurina rosa que necesitarás para el paso de nuestra imagen… Y que los niños de la orquesta tendrán que aprenderse a tiempo tonadillas tales como “I Will Survive” o “Never Can Say Goodbye”. En versión para clarinete, eso sí.
En el resto de España no sé cómo serán las procesiones, pero en el Planeta Murciano, prácticos que somos nosotros, lo normal es que los nazarenos vayan repartiendo caramelos y monas (y habas, y chicles, y pastillas de ésas con refranes y dichos de la huerta) entre la muchachada y el viejunismo que asientan sus posaderas en las sillas plegables de madera que han alquilado a aquella salerosa gitana que está en el fondo. Sí, esa del delantal. Exacto, si levantas el pechamen y la lorza DEBAJO lleva un delantal con el cambio de las sillas.
Ok. Convence a algún amigo que haya salido en las procesiones anteriores para que te deje el traje de nazareno, levántate temprano y pilla un sitio preferente en primera fila, y con la vestimenta festiva de tu colega, ve repartiendo tú monas y caramelos a todos los nazarenos que pasen por delante de tu plaza entre el público.
[Canción recomendada: Raúl Santi “Amar es compartir”]