lunes, abril 04, 2011

604. Entre dos amores (I)




Mi corazón se debate entre dos amores. Uno más casto, platónico, incluso llega a veneración. El otro es más mundano, más sexual, que casi quema. 

Lo bueno de ser discípulo de Nati Abascal M.M.O.  (Mode Martini On) es que te hace tener un corazón no sólo con dos aurículas y dos ventrílucos. Eso es de pobres. Lo que se estila es tener media docena de cada. O si no, ¿cómo se puede llegar a ser humano y querer a todo el mundo?

Pues bien, mi amor debe de compartirse en partes iguales entre mis dos amadas. Que además de compartir mis atenciones, también comparten iniciales. M. S. Eme Punto, Ese Punto.

Y es que la noche de los martes ya no son lo mismo.  ¿”Downton Abbey” o “Ángel o demonio”?

 

La serie británica es de lo mejorcito que he visto en mucho tiempo. El argumento en sí puede llegar a ser lo de menos: Comienzos del siglo XX, una familia noble británica pierde a su directo heredero tras el hundimiento del Titanic, apareciendo un nuevo candidato al título nobiliario que pertenece a la clase media inglesa. 

El comienzo del primer capítulo resuelve de manera magistral quién es quién en la finca. El ejército estamentado de sirvientes que se necesitan para poner en marcha una mansión de esas proporciones y cómo hay gente que nunca se pregunta si el fuego de la chimenea ha sido encendido por alguien y si el desayuno recién hecho ha estado siempre encima de la mesa.

El creador de la serie, Julian Fellowes, es también autor del guión de “Gosford Park”, que se retroalimenta de “Arriba y abajo”, serie que está siendo objeto de un remake gracias al éxito de “Downton Abbey”, cuyo creador es responsable de “Gosford Park”, que ya bebía en una serie... Y entramos en bucle.

Si ya de por sí me chifla la historia, hay detalles que me dejan al borde del orgasmo. Es ver en los títulos de crédito la regla de medir los servicios de mesa para que todos tengan la misma distancia y casi entro en éxtasis. Luego hay osadías tales como que uno de los protagonistas no llame al servicio para que traigan otra copa de vino y termine bebiéndolo en un vaso, como un vulgar marinero…

Y lo mejor de todo, ella. 

Eme Punto, Ese Punto.  

Maggie Smith

 
La única, la inimitable. Esa cadencia al hablar, ese savoir faire, esa manera de llenar la pantalla… Y ese permanente gesto de estar oliendo TODO EL RATO a orina de gato.

No sé si será de la escuela del método, como nuestra Chus Lampreave, que para hacer el papel de la tía Paula en “Volver” se puso una piedra en el zapato y así ir cojeando. Lo mismo esta grande de la interpretación rocía con pis de minino un pañuelo que olisquea antes de cada escena, porque conseguir ese rictus de ranciedad la hace merecer de todos y cada uno de los premios que le han concedido.

Es evidente que es un personaje que se presta a todos los excesos, pero ha conseguido darle una humanidad que, a pesar de lo tópico que podría llegar a ser (la suegra, la abuela amargada, la madre castradora, la condesa viuda que no admite que nadie le haga sombra), no lo convierte en un esperpento. 

 

Y eso sólo lo puede hacer una grande como ella.

Tanto me gusta que, en ciertas ocasiones, le veo hasta parecido a mi abuela paterna… Pero eso es otra historia.  Y no, mi abuela ni tiene gatos ni los ha tenido.


[Canción recomendada:  Lena Horne “A Fine Romance”]

6 comentarios:

el escriba dijo...

Yo prefiero ver las extensiones de M.S. "en directo" y disfrutar de los ingleses en V.O.S. como vos.

¡Qué nos gustará un olor a pis de gato!

La nena dijo...

No hay nada como M.S. fingiendo un orgasmo demoníaco.

Sr_Skyzos dijo...

Grasias amado público por hacerse eco de mis paridas...

*El Escriba: Eso mismo pienso yo, que encima gana más la serie en V.O.S.E. que doblada.

*La Nena: No hay nada como M.S. limpiando el suelo con sus extensiones.

chinogat dijo...

"La noche de los martes", dos cosas primero todas estas series se pueden descargar alegalmente y verlas cualquier día, no solamente los martes por la noche. ¿Mi corazón debe dividirse entre dos amores? Vicente a ti queda claro, que sólo te utiliza para el sexo, y dado que no ha comentado se tendrán en cuenta sus preferencias o cogerás el mando y aplicaras una dictadura. Animo Vicente.

Sr_Skyzos dijo...

La manía que tenéis de llamar a la gente por su nombre en la blogosfera...

A vicente no lo quiero, lo idolatro, está por encima de estas dos petardas.

Y tú te quedas sin proste al paso que vas, Chinogato de mielllllda.

Migue dijo...

Allí donde esté M. S. me apunto. No sé por qué esa señora me conquista con cada uno de sus papeles, allí donde aparece, haga de bruja, de rancia, o de ex prostituta escritora de novelas subidas de tono.
No conocía la existencia de esta serie, porque uno es fan no exhaustivo, vio? Gracias por afilarme los colmillos, una vez más.

Y una cosa agrego, me parece muy bien que idolatre a Mr. V, que al igual que usted, es lo que se merece.

Beso euskouruguayo.